Cómo usar las esponjas desmaquillantes

Cómo usar las esponjas desmaquillantes

Una de las rutinas que no debemos descuidar es la tarea de desmaquillarnos. Si eres de las que apuestas por las esponjas desmaquillantes para ello, vamos a darte unas pautas para que las mantengas en perfecto estado y así no estropees tu piel.

Las esponjas desmaquillantes son una alternativa ecofriendly a las toallitas y los discos de algodón. Anteriormente el uso de la esponja estaba destinado a la retirada de mascarillas faciales. Pero, en la actualidad su uso se ha ampliado debido a los múltiples beneficios que aporta a nuestra piel, y por ser un método nada agresivo.

 

via GIPHY

Te maquilles o no es muy aconsejable por el bienestar de tu piel que utilices la esponja desmaquillante cada noche. ¿Cómo? Te lo explicamos:

  1. El primer paso es humedecer la esponja, para ablandarla y que su tacto sea más suave. Cuando se encuentra en seco su tacto es áspero y demasiado rígido para deslizarla por nuestro cutis.
  2. Aplica un poco de tu producto desmaquillante en la esponja. No es necesario que utilices mucho producto, gracias a su textura.
  3. Utilízalo en tu cutis realizando movimientos ascendentes y ve aclarándola a medida que vas retirando el producto.
  4. Para acabar, utiliza un tónico hidratante que refresque tu piel.
  5. ¡No olvides limpiar tu esponja después de cada uso! Con un poquito de jabón de manos es suficiente. Después, déjala secar hasta la próxima vez que la utilices.

via GIPHY

Un último consejo: las esponjas desmaquillantes nos ayudan a no generar residuos de la forma en que lo hacemos con toallitas o discos, pero… ¡también hay que cambiarlas! Ya que al estar humedecidas tanto tiempo, acumulan bacterias. Depende del uso que hagas de las mismas te recomendamos cambiarlas en un periodo de entre 1 y 3 meses.

¿A qué esperas para empezar a probar los beneficios de las esponjas desmaquillantes? Seguro que no te arrepentirás 😉

¡Síguenos, da 'me gusta' y comparte!